Dibujando un cuadro

 

Transporte

Hay un cuadro estatal socialista que lleva impreso el nombre al cargo, y viceversa. Y ese mismo cuadro dispone de un carro con su tarjeta, su gasolina, su libre acceso y su estatus jerárquico por más que él quiera y sea, uno más. No lo es, sin embargo: y no lo es porque no quiere serlo,  que bien pudiera empapelarse tras el cristal y a la usanza de sus similares encender  luces si un amarillo le solicita detenerse ,o detenerse y  decir: “estoy trabajando”, aunque se trabaje en la misma dirección de los que esperan ir hacia allá, también a trabajar. Sigue leyendo