Espectador crítico

espectador critico

Sucede un domingo de mayo y siete años después de que un director llevara a la pantalla lo que acabo de ver. Sucede, justo, cuando en esta Isla pequeña se habla de Ley de prensa y recién concluyen asambleas provinciales de la Unión de Periodistas de Cuba donde sus miembros suelen exigir un mejor periodismo, como si primero no tuviésemos que exigírnoslo.

Sigue leyendo

Anuncios

Los aparecidos

descarga cuba

 

“…cómo se le habla al desaparecido/con la emoción apretando por dentro”.

 

Los desaparecidos de Cuba se extravían en las aguas que bordean la Isla, nunca tierra adentro. No se muere aquí sin un enterramiento o sin que las llamas nos reduzcan a cenizas. Solo los que parten, y desaparecen, quedan en el mar de las imprecisiones, en el algún lugar del estrecho, entre Cuba y Florida. Y en último caso son responsables de su hundimiento porque nadie los arroja al agua, aunque algunos salpiquen su migración de política, justificando el papel de “refugiado” con el que disimulan tanto riesgo por dólares de vuelto.

Sigue leyendo

El precio del ébola

images

Puede que sí, que algún cubano se haya embarcado a Sierra Leona, Liberia o Guinea Conakry pensando no solo en salvar vidas, si no en mejorar la suya. Nadie podría asegurarlo, sin embargo, solo malviven las ponzoñas de una campaña que intenta mercantilizar los actos de fe y heroísmo, porque la Organización Mundial de Salud(OMS) destina fondos a los que combaten el virus y Cuba ha hecho lo de siempre, lo que hacía antes de que existieran esos fondos: ayudar.

Si la valentía se midiera en dólares entonces la OMS quebraría financieramente con los casi 400 cubanos que acudirán a los enfermos y supongo que ni el presupuesto militar de Estados Unidos la salvaría, a menos que se acuda a una devaluación irrespetuosa y se “compre” a los batas blancas, según dicen ciertas agencias y páginas vocingleras, con una casa, un carro, y 8 000 dólares de salario. Sigue leyendo

Suposiciones

 
_DSC0277

Supongo cuando lo miro tanta felicidad que bajo ningún pretexto se me ocurriría pensar que esta es la foto de un niño desdichado. No es lo que dicen sus ojos, ni la forma en que reposa su cara, quieta e inclinada, sin perturbaciones sempiternas que, justo antes de la obturación, se las ingenian para mostrar la cara que no es; a menos que se haga carrera de modelo o se sea exquisitamente fotogénico. Sigue leyendo

Decodificando las cajas

d297f1ce7fc314f20baefd124824b8e7_XL

Como en todas las transiciones algo cambió. Y los primeros resortes de la variación fueron a dar a los sesos de la retrata de científicos que nos “regalaron” una cajita decodificadora con la cual podríamos abandonar la precariedad de la analogía e insertarnos en la era digital, tarde, pero insertados al fin, que  millones en el mundo aún no alcanzan ni al blanco y negro de nuestros primeros KRIM.

El  fin de la transición, dicen, no será otra cosa que un apagón analógico que arrojará nuevas luces y beneficios, en la medida que transmisores, antenas, bajantes,  televisores híbridos…y cajitas lo permitan. Tal “oscuridad”, calculan, podría tardar unos 9 años. Mientras, en muchas zonas del país coexistirán ambas modalidades, lo que significa que unos estarán disfrutando de grabaciones de programas, calidad de imagen, nuevos canales, escucha radiofónica… y la mayoría  continuará apegada  a las cuatro frecuencias cubanas y al pobre compendio de Multivisión. Otros, ni siquiera a eso: unos cuantos miles de cubanos se quedaron a la espera de las reparticiones cederistas que, mediantes encarnizadas disputas y exaltación al mérito, otorgaron  televisores a quienes entonces, como ahora, no tienen. Sigue leyendo

Los cuadros se mueven, la política no

images

Una información sobre el “movimiento de cuadros” es también un cuadro impresionista, donde la exacta representación de las formas no esclaviza los pinceles. Y para el periodismo, lo mismo. ¡Que interpreten lo que quieran!, parece gritarse desde el anonimato porque nadie firma.

De vez en vez aparece el frío titular: “Movimiento de cuadros”. Debajo, una información igual de gélida, en la que, generalmente, se dice quién sale y quién entra, de dónde viene el que entra y para … No. No se dice para dónde va el que sale, ni por qué. Sigue leyendo

El inmovilismo también se corta y se pega

copiar-cortar-pegar

Hizo tanto sol “La noche de los libros” que ni el más acérrimo  solsticio de verano hubiese justificado semejante insolación. Solo la librería avileña y sus minúsculas imitaciones (tres mesitas exteriores) se congraciaron con la luna y la acompañaron hasta las 10 porque el resto de la jornada literaria concluyó al atardecer en el  bulevar, cuyas luces no permiten la lectura.

Todos, sin embargo, continuaron llamándola como se nombró en La Habana: “La noche de los libros”. Y aunque tal paradoja fue notablemente paradójica nadie, al menos de manera formal, objetó el sinsentido. Como tampoco nadie ha izado, de forma sostenida, la bandera de la inconformidad. A lo que más nos hemos acercado en  esta urbe avileña es a molestarnos por el ridículo y maldecir la cíclica manía de cortar y pegar, al más burdo estilo de internet. Sigue leyendo

Primogénitas

No le temo tanto a la hoja vacía, como a mi cabeza abarrotada. Harta estoy del galope de ideas que se disputan a zancadas una salida, decente, a la cuartilla. Y tropiezan, se empujan, se amontonan y van enfilándose derrotadas, una a una, esperando el turno de la mesura que no siempre les llega.

Tampoco es que envidie la parsimonia del cerebro aburrido que a veces, por no pensar, se queda en blanco. Hay tanta gente nadando en la nadería que yo convivo feliz con mis tormentosas ideas. Pero lo confieso, a veces cansan. Sigue leyendo